Mi ejercicio profesional como radióloga me ha hecho sentirme muy satisfecha al diagnosticar enfermedades. Como un detective, mi mayor logro profesional como radiólogo era descubrir qué anda mal en tu cuerpo. Pero ´me di cuenta que se olvida lo mas importante, el que no haya enfermedad. ¿Y si el énfasis lo ponemos en lograr que no ande nada mal en nuestros cuerpos?. Los médicos estamos muy satisfechos cuidando enfermedades. Somos expertos en acallar síntomas. ¿Qué pasaría si a través de ellos, analizando sus matices, lográramos que los pacientes conservaran la salud y no llegaran a enfermar?. Caos total. ¿Cuánta gente se iría al paro?. Entre otros, muchos médicos. Pero ¿y las multinacionales del medicamento? Claramente el sistema se retroalimenta . Sin embargo, el mayor éxito de la medicina, no de las políticas sanitarias, en las que entran otros parámetros, sería la desaparición de la enfermedad. ¿Y por qué no ponemos el énfasis ahí los médicos? No es mala fe, es desinformación y mala información. Las dos cosas. Los médicos no leemos mas que lo científicamente probado, y éso marca nuestra profesión , con una visión muy pobre de la salud y la medicina. Hay muchas cosas que existen y no se pueden probar científicamente por ahora. Cuántas veces he oído que un enfermo ha mejorado o curado con un tratamiento no científicamente demostrado y el médico le ha dicho, sin darle importancia, e incluso con menosprecio, siga haciendo lo que hace, que parece que le va bien, o achaca el éxito a la casualidad o a que el diagnóstico no era tal. Muy pocos le han preguntado ¿en qué consiste ese tratamiento? , explíquemelo, quiero conocer a ese terapeuta, esa técnica, pues le puede ir bien a otros pacientes míos, o quiero descubrir si es un efecto placebo ¿ Es posible admitir que mi tratamiento ha fracasado, que donde la ciencia no llega ha tenido éxito otra cosa que no controlo?
No es suficiente lo que hacemos. Amputar el miembro o la parte que nos molesta es fácil, pero burdo. Cuántos dolores son fruto de cuestiones ajenas a lo puramente físico y no desaparecen después de extirpar la parte que duele. Cuantas rodillas se han extirpado y sustituido por una prótesis por intensos dolores en mujeres obesas y deprimidas, a las que les dolían las rodillas porque no eran felices.¿ Es tan complicado preguntar qué es lo que está viviendo nuestro paciente? ¿Averiguar si le duele el alma, el corazón y lo expresan las rodillas? Eso sería otra medicina, ¡con mayúsculas!. Y vuelvo a acordarme del Dr Jorge Carvajal, creador de la sintergética, que tuve el placer de estudiar con él y sus magníficos colaboradores, y que se dedica a encender el corazón de sus pacientes para que amen la vida. Porque sin eso, no puedes estar sano.
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