¿Quieres conocer cómo liberar los bloqueos emocionales a través del diálogo con el cuerpo, con sus órganos y tejidos?. El interlocutor es la conciencia de cada ser vivo que forma parte de tu cuerpo. Tus células tienen conciencia propia. Y las herramientas pueden ser el ADN que trae información de nuestros antepasados y capta y emite información, vibración, hologramas, el agua estructurada detu cuerpo, con capacidad de memorizar, los microorganismos que viven en equilibrio hasta que se desencadena un cambio que provoca su actuación, la información que nuestro alma lleva y que al encarnar la imprime en nuestro cuerpo, y a saber que otras herramientas mas, que desconocemos.
Lo importante es establecer el contacto e intercambiar información con nuestro cuerpo permitiéndole que se exprese mediante síntomas y signos físicos y tenga tiempo de resolver los desastres a los que le sometemos. Pocas situaciones de éstas son de gravedad para nuestra vida y lo normal es que no tendríamos que intervenir casi nunca. El objetivo es lograr una salud plena que permita andar el camino sin trabas, y en éso, nuestro cuerpo es un maestro.
Lo primero es que tengamos la certeza de que nuestro cuerpo está formado por entidades inteligentes que forman una red intercomunicada muy eficiente que está influida por nuestras vivencias. Al igual que estamos en red con la humanidad y el resto del Universo. Como dice el principio hermético: lo que es arriba es abajo.
Cada órgano o tejido tiene una conciencia individual, conectada contigo y los demás órganos y tejidos. Contienen información y almacenan recuerdos. Y pueden hablar con nosotros. Puedes establecer un diálogo con tus diferentes órganos y tejidos y saber lo que están experimentando. Esto te ayuda a conocerte en profundidad y a tu funcionamiento corporal.
Nuestros órganos almacenan estrés, emociones, percepciones de nuestra vida con información a veces muy específica y detallada. Esto puede hacer que estén tensos, inflamados, influyendo en la información que comparten con el resto del cuerpo y otros órganos. Y en tu relación con el mundo y los demás. Nuestros órganos almacenan información de esta vida pero también de nuestros antepasados y de otras vidas propias. ¿En el ADN, en el agua estructurada?. Dirígete a esos órganos y tejidos para averiguarlo
Carlos Castaneda, hablaba amablemente con su hígado al cual tenía muy en cuenta. Mientras acariciaba la zona donde está el hígado, protegido por las costillas mas bajas del lado derecho del cuerpo le agradecía su trabajo y cooperación en su salud y estaba atento para escucharlo. Curiosamente murió de cáncer de hígado, y podríamos decir que no logró resolver lo que tenía pendiente en relación con él. El sistema hepatobiliar: hígado y vesícula biliar, es uno de los centros mas importantes de vitalidad de nuestro cuerpo y recoge un montón de información relacionada con la ira, rencor, injusticia, toxicidad emocional o no, etc. En la cábala es muy importante la visualización del eje energético del cerebro, corazón e hígado. Los chinos conocen su relación con el órgano de la vista.
La neurociencia ha comprobado que existen neuronas, “cerebros” en el corazón, estómago, intestino delgado, pero la conciencia de los órganos no depende de sus neuronas. El hígado se comunica con el páncreas, estómago, duodeno, colon, o con la vista o el corazón y lo hace a nivel cuántico. Ya sabemos que la comunicación entre nuestro cuerpo es instantánea y sin pérdida de información, gracias a los fotones entrelazados por ejemplo, y no es por las conducciones nerviosas, muy lentas a pesar de su gran velocidad.
Paul Pearsall, Ph. D. neuropsicólogo clínico en el Departamento de Donantes de Trasplantes de la Universidad de Arizona, sostiene que la mente está en el corazón. No es solo un músculo que bombea sangre, sino que es sede de nuestra conciencia y guarda lo que une cuerpo, mente y espíritu incluso después de la muerte. Su naturaleza helicoidal le da propiedades físicas muy diferentes a una masa con cuatro cavidades. En su libro El código del corazón describe cómo los “receptores” de los órganos asimilan los recuerdos y rasgos de la personalidad del donante. Una niña que había recibido un trasplante de corazón de otra niña que había sido asesinada comenzó a tener sueños y recuerdos de haber sido asesinada y con su testimonio lograron atrapar al asesino. https://archive.org/details/el-codigo-del-corazon-paul-pearsall
Practica ante cualquier síntoma, pregunta para qué o por qué aparece. Dale un tiempo antes de tomarte una pastilla o ir al médico para que te recete algo que apague la alarma que tu cuerpo está encendiendo, o te mande al psiquiatra si no encuentra nada. Porque esos tratamientos no te curan, simplemente te permiten seguir adelante libre del síntoma pero no de su causa. Y la mayoría de las veces, medicado de por vida y con efectos secundarios desconocidos que se convertirán en nuevas enfermedades.
A continuación te daré cinco pasos para hablar con tus órganos
Primero. Toma una postura cómoda en un lugar tranquilo sin riesgo de interrupciones. Rodéate de un campo de luz protectora que impida que entre o salga cualquier información etc no deseada. Conecta con tu ser y decreta que lo que ocurra será para tu bien, aunque tu puedas no entenderlo, Pon tu atención en el momento presente, calma tu mente, tus pensamientos. Puedes ayudarte centrando tu atención en la respiración, en actitud de meditación o por cualquier método que relaje tu cuerpo y te traiga al presente.
Segundo. Puedes cerrar los ojos y recorrer tu cuerpo de cabeza a pies y que se libere cualquier tensión que no necesitas ahora, relajando cada parte mientras, como dice Joe Dispenza sientes el espacio que ocupa esa zona en el espacio. Esto lleva tu atención de lo corporal a no sentir nada o a ser nadie, consigues dejar de ser una entidad definida por un cuerpo en el espacio-tiempo y entras en el campo cuántico. https://www.youtube.com/watch?v=SsvFIQcAPRM
Tercero. Cierra los ojos y que tu atención cambie del mundo exterior al mundo interior. Puedes elegir distintas maneras de establecer comunicación con tu cuerpo:
1.- Dirige tu atención al órgano o zona con el que quieres dialogar o simplemente mantener el espacio. Usa tu imaginación. Enfócate en ese órgano o tejido con la intención de verlo y escucharlo. Deja que se exprese.
2.- Si no sabes el órgano o tejido, conéctate con los síntomas de esa zona de tu cuerpo y con las emociones que estos síntomas provocan en ti. Mantente en contacto con estas emociones por un momento sin juzgarlos ni quieras cambiarlos.
3.- Háblale a la zona o a tu órgano o tejido como si fuera una persona que también eres tú o un aspecto de ti, con empatía, aprecio, y apoyo. Esta parte de ti es tu compañero de viaje, sufre y quieres estar allí para reconocer su sufrimiento y ayudarle. Expresa con cariño y “com-pasión” tu apoyo en este momento.
4.- Puedes imaginar que tienes esa parte de tu cuerpo fuera de ti, depositado en una silla, en una mesa, en un pedestal…
Dirígete al órgano o a esa parte del cuerpo con comentarios sobre tu apreciación o tu estado de ánimo respecto a él o a sus síntomas, o preguntas directas, como si estuvieras hablando con un amigo frente a ti y luego dejar la mente en blanco y esperar lo primero que te viene a la mente, sin prejuicios. Puedes hacer preguntas como ¿puede que estés sufriendo?. Noto dolor o punzadas o acidez, o tristeza… ¿puede ser por algo que te está pasando?. ¿Puedes darme información que te ayude a ti y a mi a resolver el problema? ¿Qué necesitas? ¿Puedo ayudarte? O expresarle con respeto tus emociones, tus problemas o necesidades respecto a él
Tu consciente puede no entender al principio pero es una información muy valiosa porque viene espontáneamente desde tu propia Conciencia o de tu inconsciente. Por mas peregrino que sea no permitas que la mente diga si lo que te viene es tontería, o si es razonable o no. Puede enviarte palabras, imágenes, colores, persona, sensaciones. Pregúntale sobre su significado.
Nuestras creencias son el primer obstáculo, ¿cómo me va a hablar el colon? Hay que tener paciencia si no fluye al principio o al empezar a practicar. Ten la certeza de que tu cuerpo te dará señales de algún modo, incluso tras unos días. Solo tienes que estar atento a los cambios.
Cuarto Desbloqueo corporal. Cuando consigas la información, recuerda que estás conectado al campo cuántico y pide que te den información de donde puede estar el bloqueo emocional dentro de ese órgano o tejido, ¿en tu ADN?, ¿en tu agua?. Decreta ir al sitio donde está encriptada la información y allí, después de estar atento por si viene mas información, EJERCES TUPODER porqueTU ERES EL DUEÑO DE TU CUERPO. ORDENAS QUE SE LIBERE Y SANE CUALQUIER SITUACIÓN PASADA, PRESENTE O FUTURA QUE HAYA SOSTENIDO ESA INFORMACIÓN HASTA ESE MOMENTO O EN EL FUTURO
Si lo que te vinieron fueron personas, situaciones, recuerdos, aplica que es un juego, que todos actuais para el aprendizaje que elegiste. Habla con ellos, o hablan entre ellos para resolver. Por ejemplo puede venirte una situación de abuso, de asesinato de un antepasado o tuyo. Da lugar a que hablen, que exista el arrepentimiento, la resignificación de sus causas y consecuencias.
Y si todo esto es complejo, acude a un terapeuta de biodescodificación que te ayude a resolver éste y otros temas que puedan estar asociados y que puedan actuar como programantes. Es fundamental resolver todos para que no haya recaídas.
Quinto. Cuando sientas que has terminado, agradece a tu órgano su disponibilidad y el aprendizaje que ha supuesto para ti. Deja libertad a tu órgano o tejido para seguir dialogando ambos en cualquier momento. Sales de ese estado y vuelves a tu presente sin prisa, recuperando tu presencia. Es muy interesante escribir lo vivido porque la información puede seguir fluyendo en los días siguientes y releer en voz alta ayuda a tomar conciencia y reencuadrar significados de la experiencia y la información obtenidas.
canal de YouTube: Dra Elena Contreras