¿Salir del juego?. me costó entenderlo, en el sentido de no participar en la teatralidad mediática. Es decir, en la gran obra teatral que toda la Humanidad hemos montado. El juego, sobre todo del miedo, de las emociones que no conducen a nada o al menos a nada muy gratificante para el alma. Claro está, doy por sentado que el alma existe. Quizá me equivoque, pero por ahora es de lo poco que estoy eternamente orgullosa. Pues no soy yo sino algo que se escapa a mi imperfección. Tener alma me permite creer que el ser humano puede rectificar después de esta vida, si no lo ha hecho en ésta. Creer que estoy de paso y si me va bien, dar las gracias por lo disfrutado y si me va mal, pedir no repetir en la próxima. La trascendencia me permite pensar en que todo lo que tengo lo debo disfrutar como usufructo, no me llevaré nada. Y lo debo dejar como me lo encontré o mejorado, por respeto a los que quedan. Actualmente se conocen técnicas muy diversas para desprogramar nuestro subconsciente, nuestros programas aprendidos o traídos. Los miedos son el caballo de batalla del ser humano, lo que permite que nos manipulen y que no nos atrevamos. Lo que nos ata a cosas que no queremos o no nos vienen bien. Cuantas decisiones son tomadas en base al miedo. Me encuentro con muchos pacientes que se saben la teoría del crecimiento personal, de la evolución espiritual, del poder autosanador del cuerpo… Pero cuando llega una enfermedad entran en pánico. El miedo al dolor, a la muerte hacen que den el poder a otro. ¿Coincide con lo que necesitan?, vale, pero a veces no ocurre éso. Las familias invocan a la cordura cuando el que padece la enfermedad no quiere lo mismo que ellos. Se presiona, se coacciona y se manipula para conseguir que el protagonista de su proceso haga lo convenido por la familia. Se critican muchas técnicas con absoluto desconocimiento de las mismas. Sé por experiencia que lo que hace vivir o no al paciente es él, no teniendo tanto peso los tratamientos. Cuando uno está enfermo no tiene a veces fuerzas para mantener firmes sus convicciones, y a éso se añade el miedo escénico, lo que ve, oye, lo establecido. Practicad la libertad de pensamiento y vuestro poder personal , pues cuando llega el momento de la decisión hay que estar entrenado. El mejor terapeuta es el que te hace autosuficiente en tu salud.
Soy maestra de reiki y en mi hospital he organizado e impartido cursos de reiki a mas de 400 personas, con la colaboración irreemplazable de la Fundación Sauce, que realiza gratuitamente las iniciaciones en el ámbito sanitario. Los beneficios han sido múltiples, ayudar a familiares enfermos, dormir mejor, estar mas tranquilos, favorecer la salud… El presidente de esta fundación, John Curtin tiene la filosofíia de salir del juego. Forman terapeutas y hacen múltiples cursos. Os recomiendo que conozcais el Reiki, pues colabora en ese poder personal autosanador.
Por otro lado, es muy interesante la docencia de jean Pierre Garnier-malet podeis visitar su página http://www.desdoblamiento.pro o bien ver una entrevista traducida en https://vimeo.com/61354920. Habla sobre cómo con el sueño podemos programar nuestra realidad, que no es tal sino lo que nosotros programamos con el pensamiento