Somos sanos en esencia. Nuestra labor es recordarlo.
Soy radióloga, pero mi evolución profesional me ha llevado a ampliar mi actividad médica hacia una Medicina Integrativa, en la que combino mi formación en diferentes disciplinas: Soy maestra de Reiki, especialista en biomagnetismo (basado en el par biomagnético del Dr Goiz), conozco técnicas como bioenergética, flores de Bach, reflexología, medicina natural, homeopatía, coaching, biodescodificación, Hamer, sintergética…
Es cierto, tú eres el dueño y artista de tu vida y por lo tanto en el arte de sanar , debes ser tu mejor aliado. bien informado, eres el que mejor puede elegir cómo procurar tu salud.
Mi concepción de la medicina se basa en que el paciente es el que tiene el poder para estar sano. La salud debe ser una condición natural del ser humano, y responde a factores múltiples: alma, mente, emoción y cuerpo. La función del médico es acompañar y dedicar sus conocimientos a ese propósito, enseñando a conservar la salud y, cuando ésta falla, aplicar todos sus conocimientos desde el corazón, no desde la mente. puedes tener enfermedades, pero no ser enfermo.
Estamos queriendo sanarnos pero veo que al final le damos el poder a los demás, ya sean personas, medicamentos de cualquier origen…, Se nos presiona a escudriñar hasta lo milimétrico el organismo, olvidando que el cuerpo tiene sus ritmos, su lenguaje. Los síntomas y los signos que nuestro cuerpo muestra no son un sinónimo de enfermedad. Simplemente pueden ser alarmas de que algo no va adecuadamente. No escuchamos a nuestro cuerpo y cuando habla lo acallamos con una batería de sustancias, adicciones, hiperactividad… Esto es un contrasentido muy enfermante.
Te propongo que te adentres en este camino de aprendizaje, de escucharte, de confianza en la capacidad de tu cuerpo para regularse. Pedir ayuda a los profesionales para que te ayudemos a re-conocer, si, porque lo conoces y solo tienes que recordarlo, tu potencial autosanador.
Tus células te escuchan y sólo tienes que darles el mensaje adecuado, el que les devuelva la armonía